08/08/2017
Acostado en la cama, tarde en la noche, pensando sobre mí, la
vida y todas las cosas que se me vienen a la mente. Tratando de encontrarme a
mí mismo en este mundo jodido, pero que tiene almas vivientes capaces de
cambiar un poco de él, buenas personas haciendo lo mejor que pueden por el
ambiente en el que viven. He tenido el pensamiento de que a veces y muchas
veces es bueno tener un descanso en la vida, hacer una parada para realizar un
análisis interno y chequearte a ti mismo y tus alrededores a pesar de la
mejor/peor situación en la que te encuentres. Tómate el tiempo para conocer
todo lo que esté definiendo tu realidad y que puede definir tu futuro con las
decisiones en la vida que has tomado, entonces renuévate a un nivel decisional
para que puedas estar satisfecho con todo lo que estés haciendo para ser feliz,
exitoso, pacífico y agradecido. No tengas miedo de disminuir el ritmo, presiona
los frenos y agárrate hasta que tu horizonte sea claro y brillante para ti.
Pensando y reflexionando, llego al pensamiento del sentido de la vida, es demasiado corta y te preocupas por las cosas “irrelevantes” que terminas olvidándote de las importantes. Se alegre, triste, enfadado, todo menos un ser sin emociones, porque eso es de lo que la vida está llena. Debes de comprenderte a ti mismo, qué es lo que buscas, qué es lo que realmente quieres y las razones para conseguirlo, esas son las verdaderas preguntas para mí. Por eso seguiré pensando en las noches sobre mí, sobre ti, mi familia, mis amistades y de lo que estoy haciendo para ser mejor para todos ustedes y para el lugar en el que estoy viviendo.
¿Seguirás pensando o vas a hacer algo al respecto? Es hora de actuar, de probarte a ti mismo, no para el mundo, sino para ti mismo.
Resulta que me enfermé de la nada, inesperadamente, justo después de una fiebre de un fin de semana y luego el diagnóstico de leucemia nos cayó encima a mí y a mi familia. Fueron noticias duras que recibimos esa noche, pero trate de estar lo más tranquilo posible para que las personas a mi alrededor estuvieran de alguna forma más relajadas con esa situación tan impactante. Mis pensamientos y sentimientos fueron y son coherentes con mis creencias, siendo calmado, paciente, humilde y seguro de mí mismo como persona que no le gusta apresurarse, ni estar abrumado o subestimar mis capacidades estando en situaciones difíciles (por supuesto que esto no es siempre cierto, pero es justo lo que me gusta pensar y creer de mí). Yo creo ser y actuar a mi manera le ha ayudado a mi familia para tener esa fuerza mental para recorrer este camino, pero sin duda no soy solo yo en este proceso, son todas las personas que creen en mí, dándome coraje con sus mensajes llenos de positivismo y los mejores deseos en esto que llaman tratamiento de cáncer. Existe un dicho que de verdad creo que es muy cierto: “tú no sabes qué tan fuerte eres hasta que la última opción es ser fuerte”, me ha pasado anteriormente, pero en este preciso momento puedo decirte que puedes ser tan fuerte como te lo propongas si crees en ti mismo, si tienes pensamientos feroces y potentes, si eres pacífico y nunca te dejas vencer por los malos sentimientos o ideas que lo único que hacen es lo opuesto a dejarte mejorar en lo que sea que necesites ser mejor.
Pensando y reflexionando, llego al pensamiento del sentido de la vida, es demasiado corta y te preocupas por las cosas “irrelevantes” que terminas olvidándote de las importantes. Se alegre, triste, enfadado, todo menos un ser sin emociones, porque eso es de lo que la vida está llena. Debes de comprenderte a ti mismo, qué es lo que buscas, qué es lo que realmente quieres y las razones para conseguirlo, esas son las verdaderas preguntas para mí. Por eso seguiré pensando en las noches sobre mí, sobre ti, mi familia, mis amistades y de lo que estoy haciendo para ser mejor para todos ustedes y para el lugar en el que estoy viviendo.
¿Seguirás pensando o vas a hacer algo al respecto? Es hora de actuar, de probarte a ti mismo, no para el mundo, sino para ti mismo.
Resulta que me enfermé de la nada, inesperadamente, justo después de una fiebre de un fin de semana y luego el diagnóstico de leucemia nos cayó encima a mí y a mi familia. Fueron noticias duras que recibimos esa noche, pero trate de estar lo más tranquilo posible para que las personas a mi alrededor estuvieran de alguna forma más relajadas con esa situación tan impactante. Mis pensamientos y sentimientos fueron y son coherentes con mis creencias, siendo calmado, paciente, humilde y seguro de mí mismo como persona que no le gusta apresurarse, ni estar abrumado o subestimar mis capacidades estando en situaciones difíciles (por supuesto que esto no es siempre cierto, pero es justo lo que me gusta pensar y creer de mí). Yo creo ser y actuar a mi manera le ha ayudado a mi familia para tener esa fuerza mental para recorrer este camino, pero sin duda no soy solo yo en este proceso, son todas las personas que creen en mí, dándome coraje con sus mensajes llenos de positivismo y los mejores deseos en esto que llaman tratamiento de cáncer. Existe un dicho que de verdad creo que es muy cierto: “tú no sabes qué tan fuerte eres hasta que la última opción es ser fuerte”, me ha pasado anteriormente, pero en este preciso momento puedo decirte que puedes ser tan fuerte como te lo propongas si crees en ti mismo, si tienes pensamientos feroces y potentes, si eres pacífico y nunca te dejas vencer por los malos sentimientos o ideas que lo único que hacen es lo opuesto a dejarte mejorar en lo que sea que necesites ser mejor.
05/10/2017
Andrés García Acosta
No hay comentarios:
Publicar un comentario